El 17 y 18 de abril un fantasma recorrió el Capitolio, el fantasma de la justicia. Por primera vez, un grupo de activistas internacionales de la causa de los Cinco Cubanos decidió hacer lobby en los elegantes despachos de congresistas y senadores en el Congreso de EEUU. ¡Y fue todo un éxito!
Mensaje a mi pueblo:
Queridos compatriotas:
De regreso al mundo del absurdo tras una muy breve visita a la patria que ha suscitado en algunos las más diversas elucubraciones -muchas de un nivel de insania que sólo los detractores de nuestra sociedad pueden ejercitar- es tiempo de saldar una deuda con nuestro pueblo a través de estas palabras. No van dirigidas a quienes esperaban criticarnos anticipando que mi estancia en Cuba se convirtiera en un acto político y ahora lo hacen porque resultó en un ejemplo de discreción; ni a los que auguraban que no regresaría y ahora se buscan las más disímiles racionalizaciones porque lo hice. Se trata del elemental deber ante un pueblo que recibió como suyo el alivio que significó este paréntesis, muchos de cuyos hijos en el mejor espíritu solidario y generoso esperaban seguir mi visita. Sólo a estos últimos las debo.
El 15 de abril de 1961, aviones mercenarios bombardearon Ciudad Libertad, San Antonio de los Baños y Santiago de Cuba con el propósito de liquidar nuestras escasas naves de combate, sembrar el terror y de ese modo abrir las puertas a los mercenarios que venían para restaurar sus fueros y privilegios. Sin embargo, todos sus estudios y sus cálculos fallaron.
