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Cuba Socialista
31/05/2007
Este artículo encabezó hace más de 45 años, en
septiembre de 1961, la primera revista CUBA SOCIALISTA.
Fidel Castro Ruz
Hace un año el pueblo de Cuba se reunió en
Asamblea General Nacional para proclamar la Declaración de La Habana.
Fue un hecho sin precedentes en la historia de nuestro país y de
América. El pueblo de Cuba, en un acto de soberanía, profundamente
democrático, proclamó ante el mundo los objetivos de su Revolución, en
palabras que deben estar siempre presentes en la mente de cada
revolucionario.
Al igual que todos los grandes movimientos
revolucionarios de la humanidad, la Revolución cubana definió y concretó
sus aspiraciones en un documento que pasará a la Historia como expresión
de lo que quiso, ha realizado en parte, está realizando y logrará
realizar plenamente nuestro pueblo, algunos de cuyos sueños surgieron
con el primer tiro que dispararon nuestros mambises en el siglo pasado.
El 2 de septiembre se cumple el primer
aniversario de esa histórica declaración. La Revolución ha continuado su
marcha victoriosa. Sigue adelante sin que nada pueda detenerla. Se
desarrolla, se organiza y trabaja, porque no basta proclamar una idea,
un propósito, sino que hay que realizarlo.
El avance de la Revolución se palpa en todas
partes. Las recién nacidas milicias de aquellos días hoy constituyen,
junto con el Ejército Rebelde, una formidable organización de combate.
Un ejército igualmente imponente de alfabetizadores ha invadido la
República de un extremo a otro. Más de cien mil Comités de Defensa se
han organizado en todo el país. Los obreros en todas las fábricas
nacionales se han integrado en los Concejos Técnicos Asesores, que
incorporan a funciones de dirección y de producción directamente a las
masas trabajadoras. Funciona la Junta Central de Planificación. Las
Juntas de Control, Ejecución e Inspección se han vertebrados en todas
las provincias. Ha surgido el Ministerio de Industrias que administra
con una eficiente organización, el 85% de la industria nacional. La
agricultura se desarrolla a toda marcha a través de las Administraciones
nacionales de Granjas del Pueblo, Cooperativas Agrícolas y las
Asociaciones de Agricultores Pequeños. Los Ministerios de Comercio
Exterior e Interior han sustituido el viejo aparato especulativo de
control capitalista de las mercancías, importadas o de producción
nacional. La Universidad ha concluido una etapa de profundas reformas y
elaboración de planes de estudios que las situarán entre las primeras
del Continente; se multiplican las escuelas técnicas; cientos de centros
secundarios surgen; decenas de miles de hijos de obreros y campesinos
ingresan en los centros de enseñanza, becados por el Estado, que a
través del Ministerio de Educación y el Consejo Nacional de Cultura,
imprime a la instrucción un ritmo nunca visto a la par que estimula,
fomenta y coordina las actividades artísticas y culturales. Progresan
visiblemente la Confederación de Trabajadores de Cuba, la Federación de
Mujeres Cubanas, la Asociación Nacional de Jóvenes Rebeldes y los
Pioneros. Círculos Sociales Obreros, Círculos Infantiles y organismo y
actividades deportivas, promovidos por el I.N.D.E.R surgen y se
multiplican en toda la nación.
Un gigantesco esfuerzo de la organización y
educación política de las masas y los cuadros revolucionarios marcha
paralelamente a este desarrollo revolucionario.
El 16 de abril, cuando acompañábamos a las
víctimas del cobarde ataque aéreo del día anterior, puestas en tensión
todas las fuerzas nacionales, respirándose ya la atmósfera de la
agresión inminente, en víspera de la batalla contra el imperialismo que
todo el mundo adivinaba, se proclamó el carácter socialista de la
Revolución. La Revolución no se hizo socialista ese día. Era socialista
en su voluntad y en sus aspiraciones definidas, cuando el pueblo formuló
la Declaración de La Habana. Se hizo definitivamente socialista en las
realizaciones, en los hechos económico-sociales cuando convirtió en
propiedad colectiva de todo el pueblo los centrales azucareros, las
grandes fábricas, los grandes comercios, las minas, los transportes, los
bancos, etc.
El germen socialista de la Revolución se
encontraba ya en el Movimiento del Moncada, cuyos propósitos, claramente
expresados, inspiraron todas las primeras leyes de la Revolución.
El 16 de abril se reafirmó y se llamó por su
nombre, lo que se orientaba ya hacia el ideal socialista desde el día
mismo en que, frente a las aspilleras de la fortaleza militar de
Santiago de Cuba o en sus celdas de tortura y muerte o frente a los
pelotones de criminales —que defendían un poder caduco—, daban su vida
casi un centenar de jóvenes que se proponían lograr un cambio total en
la vida del país. Y dentro de un régimen social semicolonial y
capitalista como aquel, no podía haber otro cambio revolucionario que el
socialismo, una vez que se cumpliera la etapa de la liberación nacional.
Los obreros y campesinos armados lo
proclamaron de una vez y para siempre el 16 de abril ante los féretros
de sus compañeros caídos, para decirle al mundo, en víspera de la
batalla histórica donde tantos ofrendaron sus vidas de trabajadores
humildes y heroicos, que estaban dispuestos a vencer o morir por la
Revolución Socialista.
El 26 de julio, al conmemorarse el octavo
aniversario de aquel chispazo que prendió el fuego de la Revolución, el
pueblo, con delirante y unánime entusiasmo y con impresionante madurez,
producto de ocho años de duro y provechoso aprendizaje, como sólo
aprenden los pueblos en medio de las revoluciones, apoyo a la
orientación de organizar el Partido Unido de la Revolución Socialista de
Cuba.
"CUBA SOCIALISTA" es un paso más.
Sale a la luz porque así lo demanda el
avance de la Revolución y el progreso de la unidad de todas las fuerzas
y elementos revolucionarios, orientados a fundirse en ese Partido Unido
de la Revolución Socialista de Cuba.
Se hace, fundamentalmente, para los cuadros
y militantes revolucionarios, para quienes tengan interés en
desarrollarse ideológica y políticamente. Confiamos en que será útil a
todos los que, en cualquier parte y especialmente en Latíno-América,
quieran conocer y estudiar las experiencias y los problemas de la
Revolución cubana.
Los objetivos principales de "CUBA
SOCIALISTA" son: Difundir las experiencias de la Revolución cubana.
Plantear y discutir los problemas que en los distintos terrenos enfrenta
la Revolución.
Examinar a la luz de la teoría científica
del marxismo los distintos aspectos de la lucha que libra la clase
obrera con el apoyo de los campesinos y de las demás capas laboriosas
por alcanzar el Socialismo.
Contribuir la preparación ideológica y
política —teórica y práctica— de los cuadros y militantes
revolucionarios.
Dar a conocer en Cuba las experiencias, los
problemas y las contribuciones teóricas de los movimientos fraternales
de América Latina y del Mundo.
Nuestra revista tendrá artículos sobre los
problemas del desarrollo de la economía, la construcción de Socialismo
en nuestro país, la lucha contra la ideología imperialista y burguesa y
sobre la popularización de los principios y la filosofía del Socialismo
científico.
Enseñará la verdadera cara, brutal e
hipócrita, del imperialismo norteamericano, enemigo número uno de la
Revolución, la soberanía, la independencia, el progreso y la libertad
del pueblo cubano.
Mostrará a los contrarrevolucionarios en su
verdadero carácter de traidores nacionales, de gente que se han
convertido en simples mercenarios y agentes quinta-columnistas del
imperialismo de Estados Unidos, llevados por su odio a la Revolución, al
pueblo y a los trabajadores y por su ciego afán de reconquistar sus
privilegios y sus "derechos" a explotar, robar y vivir parasitariamente.
Expondrá el papel vergonzoso de las
oligarquías y de los políticos reaccionarios, seudo-democráticos y
falsos "revolucionarios" latino-americanos, que traicionan a sus propias
patria y a toda Latino América al aliarse y subordinarse a los Estados
Unidos imperialistas para atacar a Cuba, negar los principios de no
intervención y del respeto al derecho de autodeterminación de los
pueblos y renegar de la solidaridad latinoamericana frente al
intervencionismo norteamericano.
Expondrá las experiencias y enseñanzas de la
Revolución cubana, tanto en la acción contra la tiranía, como en las
tareas de la lucha contra el imperialismo y contra el latifundismo, y el
proceso posterior para liquidar el capitalismo y construir el
Socialismo.
Analizará el papel de la unidad como factor
de victoria. Cómo la unión fortalece la lucha revolucionaria y
antiimperialista y cómo la lucha antiimperialista y revolucionaria une
al pueblo, superando todas las formas de divisionismo que el
imperialismo y sus aliados han forjado para anular la tremenda fuerza
revolucionaria de las masas. Cómo es imprescindible romper las cadenas
de los prejuicios contra el socialismo y los pueblos heroico que lo han
llevado adelante en medio de la hostilidad y el cerco tendido por los
reaccionarios, colonialistas, imperialistas y guerreristas que se habían
repartido el mundo.
Examinará la función de la solidaridad
latino-americana, de los países socialistas y mundial como factor vital
del progreso de la Revolución y garantía exterior de su victoria.
"CUBA SOCIALISTA levanta tanto el
patriotismo, el afán de redimir a Cuba de todos los atrasos y miserias
que le dejó el régimen semi-colonial, como el internacionalismo, la
solidaridad con todos los oprimidos y explotados y con todos cuantos
luchan contra la opresión de la explotación. Como dijo la Declaración de
La Habana:
"¡Todos los pueblos del mundo son hermanos!"
"CUBA SOCIALISTA" sostendrá, por las
palabras de la Declaración de La Habana:
"El derecho de los campesinos a la tierra;
el derecho del obrero al fruto de su trabajo; el derecho de los niños a
la educación; el derecho de los enfermos a la asistencia médica y
hospitalaria; el derecho de los jóvenes al trabajo; el derecho de los
estudiantes a la enseñanza libre, experimental y científica; el derecho
de los negros y los indios a la dignidad plena del hombre; el derecho de
la mujer a la igualdad civil, social y política; el derecho del anciano
a una vejez segura; el derecho de los intelectuales, artistas y
científicos a luchar, con sus obras, por un mundo mejor; el derecho de
los Estados a la nacionalización de los monopolios imperialistas,
rescatando así las riquezas y recursos nacionales; el derecho de los
países al comercio libre con todos los pueblos del mundo; el derecho de
las naciones a la plena soberanía; el derecho de los pueblos a convertir
sus fortalezas militares en escuelas, y a armar a sus obreros, a sus
campesinos, a sus estudiantes, a sus intelectuales, al negro, al indio,
a la mujer, al joven, al anciano, a todos los oprimidos y explotados,
para que defiendan, por sí mismos, sus derechos y sus destinos".
"CUBA SOCIALISTA" sostendrá la causa de la
paz y de la coexistencia pacífica, del desarme y la negociación, de la
lucha y la movilización de los pueblos contra el agresivismo de los
imperialistas, para impedir que estos puedan desatar una nueva y
apocalíptica guerra en el mundo.
En resumen, "CUBA SOCIALISTA" estará
dedicada íntegramente a la noble y humana tarea de servir a la lucha por
terminar la explotación del hombre por el hombre.
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