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NAZIM HIKMET

SOBRE TI TODAVÍA

I

Yo amo en ti

la aventura del barco navegando hacia el polo

Yo amo en ti

la audacia de los autores de grandes descubrimientos

Yo amo en ti lo lejano

yo amo en ti lo imposible

Entro en tus ojos como en una selva

toda llena de sol

Y sudoroso, hambriento e iracundo

aliento la pasión del cazador por morder en tu carne.

Yo amo en ti lo imposible

pero de ningún modo la desesperanza.

 

II

Eres mi servidumbre y eres mi libertad

eres mi carne que arde

cual carne desnuda de las noches de estío

Tú eres mi país

Tú, con estrías verdes en tus ojos castaños

Soberbia y victoriosa

tú eres mi nostalgia

de saberte inaccesible

en el momento

en que te alcanzo.

 

ELEGÍA DE SHEYTAN

Sheytan, ese era el nombre de mi perro

Pero era no tiene relación con su nombre

A su nombre no le ha ocurrido nada

El no se parecía a su nombre

Los satanes son tiranos

Los tiranos son mentirosos y astutos

Pero nunca inteligentes

Mi perro era inteligente.

 

Si se ha muerto es un poco por mi culpa

No he sabido cuidarlo

Si no sabes cuidarlo

no te dediques ni a plantar un árbol

Porque es una gran pena para el hombre

que el árbol se le seque entre las manos.

 

Me dirás que es preciso echarse al agua

para saber nadar

Es cierto

Más si llegas a ahogarte

tan sólo tú te ahogas.

Desde hace varios días, apenas me levanto

atisbo cualquier ruido

Mas nadie viene a rasguñar mi puerta

Tengo deseos de llorar

y vergüenza por no poder llorar…

 

Él era como el hombre

La mayoría de los animales son como el hombre

porque ellos tienen la bondad del hombre

El inclinaba la cerviz espesa

ante la amistad

Su libertad estaba

en sus colmillos, en sus patas

Su cortesía

en su cola peluda.

 

A veces teníamos ganas de encontrarnos

Él  me hablaba de temas muy profundos

Del hambre, del amor, la saciedad

Pero jamás sintió

nostalgia de la tierra, de la patria

Ese es asunto mío.

Llevaron al poeta al paraíso

Gritó: ¡ay, mi país!

 

Murió

Como suelen morir

el hombre, el animal, la planta,

en el lecho, en la tierra, en el aire, en el agua

Repentinamente

esperando

en su sueño

Como se muere en este mundo

Como tendré que morir

Como tendremos que morir.

Hoy hay 38 grados a la sombra

Miro por el balcón hacia los bosques

Los pinos se enderezan

muy delgados, muy altos, muy rojos

Azul acero el cielo

Los hombres transpiran

Los perros jadean

Van a bañarse al lago

En la orilla abandonan el peso de sus cuerpos

Compartirán la dicha de los peces.

 

DE LA VIDA

Supongamos que estamos muy enfermos

tan gravemente

que sea preciso usar el bisturí

Esto quiere decir que a lo mejor

no dejaremos nunca el billar blanco

Entonces, aún sintiendo una profunda pena

por irse un poco demasiado pronto

de todos modos reiremos

escuchando una anécdota

miraremos por la ventana

para saber cómo está el tiempo

esperaremos impacientes

las noticias de último momento.

 

Supongamos que estamos en el frente

y que la causa es justa

Allí en el primer día y en el primer combate

es posible que caigas y que mueras

Lo sabes y tu cólera es amarga

Pero de todos modos

estarías ansioso, apasionado

por conocer cómo terminará esa guerra

que puede prolongarse muchos años.

 

Supongamos que estamos en la cárcel

que estemos cerca de la cincuentena

y que aún deben pasar dieciocho

años antes de que se corran los cerrojos

Pero de todos modos

estarías viviendo con el mundo de afuera

y con sus hombres y sus animales y con sus luchas y sus vientos

con el mundo de afuera de los muros.

 

Así, quienquiera seas

y en cualquier circunstancia

Prepárate a vivir

como si nunca nunca tuvieras que morir.

 

LA INMENSA HUMANIDAD

La inmensa humanidad va a trabajar a los ocho años

viaja en tren de tercera

a pie por los caminos

viaja la inmensa humanidad

 

La inmensa humanidad va a trabajar a los ocho años

a los veinte se casa

se muere a los cuarenta

la inmensa humanidad

 

El pan

alcanza para todos menos para la inmensa humanidad

y lo mismo el arroz

y lo mismo el azúcar

y lo mismo las telas

y lo mismo los libros

alcanzan para todos menos para la inmensa humanidad

 

No hay sombra sobre la tierra de la inmensa humanidad

no hay faroles en sus calles

ni vidrios en sus ventanas

 

Pero la inmensa humanidad espera

la vida es esperanza

 

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